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Regreso de bases militares de EE.UU. en Ecuador: ¿apoyo popular en aumento?



Daniel Pontón, un analista, sugiere que la ciudadanía en Ecuador podría apoyar el regreso de las bases militares de Estados Unidos, como estrategia para combatir el aumento de la delincuencia. La idea de que la violencia ha crecido desde que se retiraron estas bases contribuye a avivar la discusión.

La posibilidad de que Ecuador permita nuevamente la instalación de bases militares de Estados Unidos ha generado un intenso debate en el país. Según el analista de violencia Daniel Pontón, existe una alta probabilidad de que la población ecuatoriana apoye esta medida en caso de someterse a votación popular. Pontón señala que la percepción generalizada es que, desde la retirada de las fuerzas estadounidenses, la delincuencia ha aumentado de manera significativa en el país.

La salida de la base militar de Estados Unidos en Manta en 2009 representó un cambio significativo en la batalla contra el crimen organizado en Ecuador, de acuerdo con varios analistas. Desde ese momento, el país ha experimentado un incremento constante en delitos violentos, narcotráfico y homicidios, lo cual ha llevado a la población a considerar medidas más extremas. Pontón argumenta que esta percepción sobre la inseguridad podría ser clave para que los ecuatorianos apoyen el retorno de las bases, incluso frente a las repercusiones políticas y sociales que implicaría.

La creación de bases militares extranjeras ha generado controversia en América Latina, dado que implica cuestiones relacionadas con la soberanía nacional y posibles interferencias en los asuntos internos. No obstante, Pontón destaca que el incremento de la violencia podría llevar a que algunos sectores de la población prefieran centrarse en la seguridad antes que en otras inquietudes.

Este diálogo ocurre en un punto crucial para Ecuador, que está lidiando con índices históricos de criminalidad. De acuerdo con datos recientes [fuente no especificada], la nación reportó más de 4.500 homicidios en 2024, lo que supone un incremento del 30% comparado con el año previo. Estos índices de violencia han colocado a Ecuador entre los países más peligrosos de la zona, un cambio drástico para un país que tradicionalmente se consideraba relativamente tranquilo.

Próximos pasos y el rol del gobierno

A la fecha, no se ha comunicado ninguna propuesta formal para consultar al público acerca del retorno de las bases militares. Sin embargo, este asunto podría cobrar relevancia durante las elecciones presidenciales de 2025, en las cuales la seguridad será uno de los temas centrales en el programa de los candidatos.

El gobierno de Ecuador deberá sopesar cuidadosamente los beneficios y riesgos de esta medida, incluyendo las posibles tensiones diplomáticas con otros países de la región y la necesidad de mantener su independencia política frente a Estados Unidos.

Por Elena Aranda